“El Comité de Circuito de la Unión Cívica Radical ciudad de Laboulaye manifiesta su repudio ante un verdadero festival de nombramientos que ha desencadenado un escándalo en la Legislatura de Córdoba, lugar donde debería primar la sensatez, la prudencia, la ética y la moral, para tratar con los más altos valores los proyectos de leyes que hagan al mejor funcionamiento de la sociedad cordobesa.
Bastante alejado de esos principios, podemos ver que en el Poder Legislativo, la vicegobernadora Myrian Prunotto permitió que se haya transformado en el lugar donde se amparan “laboralmente” numerosos dirigentes, exintendentes, exfuncionarios, punteros y/o familiares de los mismos, la mayoría de ellos sin un lugar específico donde realizan sus tareas, o sin saber a ciencia cierta de quién dependen; todo lo cual hace ver que son puros acomodos políticos, sin ningún tipo de vergüenza y con total descaro.
Esto es una muestra de lo que puede llegar a suceder en el Poder Ejecutivo a cargo del gobernador Martín Llaryora, principal responsable de lo que ocurre en el gobierno provincial, donde no sorprendería que muchos más dirigentes tengan un conchabo político.
A la par de este despilfarro de dinero en sueldos, vemos cómo se dan de baja contratos del área de salud de personas tomadas, en muchos casos, desde la época de la pandemia de Covid-19, o la falta de policías para brindar más seguridad a la población que día a día se encuentra más atemorizada con tantos hechos delictivos, o los magros sueldos de los docentes y jubilados.
Mientras tanto, el gobernador Llaryora dispone altas sumas de dinero en publicidad en distintos medios de comunicación, lo cual demuestra el poco interés en gobernar para el desarrollo integral de la Provincia.
Ante ello, solicitamos con carácter de urgencia la reducción de personal innecesario tanto en el Poder Legislativo como en el Ejecutivo, dando muestra para ello que los representantes de la Unión Cívica Radical en la Legislatura (legisladores y funcionarios) o en alguna repartición del gobierno provincial, tengan los colaboradores que realmente necesitan, de acuerdo a los principios de Amadeo Sabattini, donde no incorporó familiares, para así volver sobre nuestros pasos doctrinarios, que permitió la existencia de nuestro partido desde 1891, teniéndonos la ciudadanía como un faro ético y moral con el cual iluminarse”.
Por: Juan Roera – Comité de Circuito de la Unión Cívica Radical ciudad de Laboulaye.