Cada
2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el
Autismo, una fecha clave para reflexionar sobre la importancia de la inclusión, el respeto y la comprensión hacia las personas con autismo.
En este contexto, la
licenciada Paola Vivaldo nos brinda información valiosa sobre este trastorno del neurodesarrollo, sus características y la relevancia de un diagnóstico oportuno.
El
autismo es un
trastorno del neurodesarrollo, es decir, que afecta el
sistema nervioso central, nuestro
cerebro, lo que hace que las personas que lo presentan manifiesten dificultades en algunas áreas particulares. Decimos que es un
trastorno porque es un
conjunto de síntomas, no una enfermedad, por lo tanto,
no tiene cura sino
tratamientos o intervenciones.
Este trastorno se manifiesta de manera muy diversa en todas las personas que lo presentan, pero todas tienen ciertos rasgos en común:
- Manifiestan dificultades en la comunicación, tanto verbal como gestual.
- Manifiestan dificultades en la socialización, es decir, que sus habilidades sociales se ven alteradas.
- Presentan intereses muy intensos en áreas demasiado específicas, los cuales pueden ir cambiando con el tiempo.
Este trastorno, que va a acompañar a la persona
toda su vida, aparece de manera
temprana, desde que los niños son muy pequeños, aproximadamente entre los
12 y 24 meses, ya se pueden empezar a detectar los primeros indicadores. Por ese motivo,
conocer las características es fundamental para recurrir a profesionales que estén capacitados en la
evaluación y la intervención a tiempo y de manera oportuna, cuyo objetivo es
favorecer la mayor autonomía posible de la persona, teniendo en cuenta sus características individuales, para que se desarrolle en todos los ambientes en los que participe, tanto a nivel
educativo como
laboral y social.
¿El autismo se diagnostica solo en niños? Las estadísticas actuales nos dicen que
uno de cada 36 niños en edad escolar presenta autismo. El número de personas diagnosticadas ha aumentado debido a que en la actualidad se conocen
muchas más características y los
instrumentos de diagnóstico son mucho más confiables y detallistas. El autismo, al ser un trastorno,
va a acompañar a la persona a lo largo de toda su vida, por lo que es de esperar que una persona adulta haya convivido con el autismo desde su infancia
sin saberlo y sin que sus familiares lo hayan notado, pero con los
instrumentos actualizados puede acceder, y es su derecho, al
diagnóstico correcto, terminando así con el derrotero de ir a diferentes lugares y profesionales buscando respuesta a sus interrogantes.
En este aspecto,
es fundamental la comunidad que acompaña a la familia de la persona con autismo y a la persona misma, ya que
su apoyo es importante para construir un entorno lo más
inclusivo posible.
En este mes, instamos a que todos
se informen y se acerquen apoyando acciones que promuevan la
inclusión y el respeto de las personas con autismo.
Nota realizada por la Licenciada Paola Vivaldo.